Las reglas de poker: los botes alternos

De acuerdo con las reglas de poker, en ciertas situaciones habrá más de un bote en una mano. Además del bote principal habrá un bote alterno.

Las situaciones en las que se formará un bote alterno siempre habrá jugador que apueste all-in. El caso más común es cuando hay más de dos jugadores en una mano y uno de ellos apuesta todas sus fichas. Se mantendrá un solo bote siempre y cuando los jugadores restantes igualen la apuesta del primer jugador. Sin embargo, las reglas del poker establecen que si alguno de los jugadores restantes sube la apuesta, entonces se formará un bote alterno.

En este caso, el jugador que apostó all-in solamente puede ganar el bote principal pero no el bote alterno. ¿Por qué razón? Pues porque las reglas del poker establecen que ningún jugador puede obtener un bote si no ha invertido dinero en él. Esto significa que, aunque un jugador pierda el bote principal, puede ganar el secundario. Y si uno de ellos apostó en los dos botes, tiene la posibilidad de ganar ambos.

En esta situación la ventaja que tiene el jugador en all-in es que no puede ser faroleado por los demás jugadores, mientras que estos pueden tratar de engañarse el uno al otro. No obstante, las desventajas son mayores porque en esta situación la ganancia está limitada por apostar todo su stack y además arriesga todo su bankroll en una sola jugada.